Ese instante gélido, en el que ya no tiene sentido la espera y sientes que algo dentro de ti se desprende.
Ese último suspiro con el que aceptas la llegada de la nada, con el que el último pedazo de amor incondicional que agonizaba desde hace tanto tiempo finalmente muere en medio del silencio.
Una lágrima, el único tributo permitido a la historia más increíble jamás contada, a la aventura, a la batalla que fue este amor tormentoso.
Un vacío, la certeza de una muerte en la vida y el miedo de despertar sin una pieza que hasta hace poco creías fundamental para sobrevivir.
El miedo infinito de no poder olvidarlo, de no poder superarlo y de perder todo rasgo de sentimiento en este crucial momento.
Desespero infinito por la incertidumbre de tu corazón y de tu mente.
Poco a poco todo muere.
Da lo mismo verte que no verte
Ya no se mueve mi corazón si no estas cerca
Ya no me preocupa si no llegas
Y así poco a poco
Dolorosamente
Desgarradora y tortuosamente
Reconozco...
Que ya no te amo
Igual que hace años
Hoy puedo decir que no te siento
Que no te conozco
Que no me perteneces
Que no me reconoces
Ya lo digo sin dolor porque ya no importa
Ya no dueles
Ya no eres.....